La palabra inteligencia proviene del latín y su traducción literal es “elegir entre”, por lo tanto podemos definir la inteligencia como la capacidad de escoger y elegir entre varias opciones aquella que mejor resuelva el problema al que nos enfrentamos.

Hay animales capaces de utilizar herramientas, de imitar, de aprender de otros, de resolver problemas nuevos, por tanto ¿Cómo podríamos negar la inteligencia animal?

El perro es capaz de tomar decisiones, de escoger entre distintas opciones, prueba de ello es que son muchos los perros que han salvado la vida de humanos al tomar una decisión correcta, como salvar a un bebe de un incendio, ayudar a alguien que se estaba ahogando, etc., sin necesitar, en muchos casos, de un adiestramiento previo.

Algunos científicos definen la inteligencia como la suma de las aptitudes genéticas, las experiencias y la estimulación. Otros dicen que es la capacidad que tiene una especie para adaptarse al medio, pero teniendo en cuenta que el “medio” de los perros es el hombre, no creo que haya ninguna especie mejor adaptada.

Los perros nos observan, conocen nuestro leguaje corporal y estudian nuestros gestos. Lo llevan haciendo miles de años.

En el Instituto de Antropología Evolutiva de Alemania, la Dra. Kamisky ha hecho pruebas que demuestran que el perro no solo sabe que no le vemos cuando le damos la espalda, sino que sabe que no podemos verle cuando cerramos los ojos aunque nuestro cuerpo este girado en su dirección. Esto es impensable en otras especies.

En este mismo Instituto se ha demostrado que el perro es el único animal que puede entender una dirección señalada con nuestro dedo, e incluso seguir la dirección de nuestra mirada. Ni siquiera nuestros parientes más próximos, los chimpancés, pueden hacerlo. La razón de que esto ocurra es que los perros están seleccionados para interactuar con el hombre y como hemos dicho antes, llevan milenios observándonos y estudiándonos, pero ese no es el caso de los chimpancés, por lo que la parte de su cerebro que les permitiría entendernos no se ha desarrollado tanto como en el perro,  ya que ellos no han evolucionado dependiendo el los humanos

Howard Gardner, psicólogo, investigador y profesor en la Universidad de Harvard, en su libro “Los marcos de la mente” publicado en 1993, nos habla de que no tenemos una sola inteligencia, si no que la inteligencia del ser humano es múltiple, concretamente nombra siete tipos de inteligencia: lingüística, lógico- matemática, espacial, musical, cenestésica, intrapersonal e interpersonal.

En los perros solo se reconocen tres tipos de inteligencia: genética, adaptativa y funcional.

Inteligencia genética o instintiva es la que esta determinada por su dotación genética y acompañará al perro desde antes de nacer, sin que intervengan en ella, ni el aprendizaje ni la experiencia. Ese patrimonio genético determina la capacidad de desarrollar un comportamiento instintivo.

Este tipo de inteligencia canina esta encaminada a la perpetuación de la especie y aporta soluciones no aprendidas para la resolución de problemas. Podemos encontrar en ella actos tan complejos como los rituales del galanteo y apareamiento, el marcaje del territorio, los cuidados parentales, etc.

Pero debemos diferenciar entre conducta instintiva y acciones reflejas. Las acciones reflejas dependen del arco reflejo, o lo que es lo mismo, de una serie de nervios que conexionan a través de la medula espinal los órganos sensoriales, (que reciben los estímulos), con el músculo o glándula que efectúa la acción (efector). El ejemplo más conocido de esto es el reflejo tendencioso de la rodilla humana, ya que si golpeamos el tendón situado bajo la rótula, se provoca la contracción muscular de la pierna haciendo que ésta se estire de manera involuntaria.

En el caso de los reflejos, los impulsos que los motivan no llegan al cerebro hasta después de producirse la reacción. El arco reflejo actúa como un atajo, eliminando el tiempo que un impulso necesita para llegar al cerebro y producir la acción como respuesta. Esto constituye una ventaja, ya que la mayoría de reflejos son protectores. Además, los reflejos implican un solo músculo o un conjunto de músculos locales, mientras que los actos instintivos conciernen a todo el animal.

El instinto es una especie de memoria, un regalo del tiempo, que confiere unas ventajas enormes a los seres vivos. Nacemos sabiendo miles de cosas que no podríamos inventar de nuevo, si tuviéramos que partir de cero, ni en toda una vida. Los animales, en los que nos debemos incluir, nacemos con una inmensa sabiduría.

Inteligencia adaptativa es la capacidad del perro para aprender y resolver problemas que le beneficien a él mismo. Es también la habilidad del perro para adaptarse al entorno en el que vive.

Si un perro se encuentra con un problema y lo resuelve satisfactoriamente para él, es decir, consigue algún tipo de beneficio, la próxima vez que se encuentre ante otro problema igual o similar lo resolverá inmediatamente.

Inteligencia funcional es la que mide la capacidad de un perro para hacer algo en beneficio de su líder (bien sea canino o humano). Estará marcada en gran parte por las actitudes de la raza a la que pertenezca.

Este tipo de inteligencia, en la que se encuadra la velocidad en cumplir una orden, cuantas ordenes obedece, la dificultad de la ejecución, etc., es cuantificable, pero debemos tener en cuenta que para que un perro obedezca, antes ha debido entender la orden. Por tanto para que demuestre su inteligencia funcional debe tener un alto grado de inteligencia adaptativa que le permita comprender lo que se espera de él.

Parece ser que tanto en el perro como en el hombre, los distintos tipos de inteligencia se compensan.

Nunca debemos olvidar que no todos los perros poseen las mismas capacidades y no debemos exigir al animal algo que este fuera de su alcance. Como ser vivo que es, puede tener “un mal día” y comprender lo que esperamos de él, pero no ser capaz de realizarlo, por no encontrarse bien o por cualquier otra causa.

Cada perro es diferente, tiene unas características propias que le hacen único y aunque no hablemos de humanos a esta cualidad la llamaremos personalidad.

Algunas personas niegan que los perros sean inteligentes, dicen que todos sus actos se deben al instinto. Pero los que convivimos con perros sabemos que en algunas ocasiones son tan inteligentes que pueden llegar a ser incluso manipuladores, sobre todo cuando quieren conseguir alguna cosa, bien sea comida, juego, paseo etc.

Porfirio, filosofo griego (232-304 d.C.) explica en uno de sus escritos
” Si los hombres tienen más inteligencia que los animales, esto no es razón para sostener que los animales no la tienen en absoluto. Del mismo modo seria erróneo sostener que las perdices no vuelan porque los gavilanes vuelan mejor que ellas.”

En mi opinión deberíamos plantearnos que los perros no carecen totalmente de los tipos de inteligencias de que el hombre esta dotado. Si analizamos los siete conceptos de inteligencia humana veremos que las definiciones simples de ellas son:

Inteligencia lingüística es la facultad de comunicarse de manera clara y los perros se comunican así con sus congéneres y casi siempre con sus propietarios. Los perros tienen un abanico de sonidos para comunicarse (ladridos en distintos tonos, gruñidos gemidos etc.), por tanto no carecen de inteligencia lingüística.

La inteligencia lógico-matemática es la que nos ayuda a relacionar causa y efecto y resolver problemas. Los perros lo hacen de maravilla. Si por ejemplo, a una perra que tiene diez cachorros le quitamos uno, sin que nos vea, se dará cuenta y lo buscara. Ella no sabe contar, no sabe que tenía diez cachorros y ahora solo nueve, pero sabe que le falta uno de sus hijos. Eso es inteligencia lógico-matemática.

La inteligencia espacial nos permite tener sentido de la orientación en las tres dimensiones. Los perros la tienen. Los humanos necesitamos para orientarnos mapas, brújulas, señales de trafico…..pero son muchos los perros que se han perdido o han sido abandonados a muchos kms. de sus casas y han conseguido encontrar el camino. ¡Inteligencia espacial!

La cenestésica es la facultad de coordinar los movimientos del propio cuerpo. Los perros saben hacerlo. Cuando a un perro le pica una oreja no se rasca una pata. Saben hacia donde quieren dirigirse y van en esa dirección y no en otra. ¿Porque decimos que no tienen inteligencia cenestésica?

La inteligencia interpersonal es la capacidad de acercarse a otros y percibir su estado de ánimo, sus sentimientos y motivaciones.¡ En esto los perros son maestros! Saben cuando estamos tristes, alegres, enfadados…..y se comportan de acuerdo al estado de ánimo de su amo. Esta facultad es la empatía y los perros la tienen hasta tal punto que es una cualidad que les identifica.

La intrapersonal es la que nos permite conocer nuestras limitaciones, cuando controlarse y cuando dejarse llevar. Nunca he visto un perro que intente hacer algo que no tenga alguna posibilidad de conseguir. ¡Conocen sus limitaciones!

La musical. Les gusta la música, si es suave les tranquiliza y todos hemos oído a algunos perros que hacen determinados sonidos cuando oyen ciertas canciones, lo que quiere decir que las identifican

En mi opinión, la diferencia entre nuestra inteligencia y la del perro, como decía Santo Tomas, es solo cuantitativa, cuestión de grado.



Gloria C. Esteban
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